Nos cuentas tu espacio
Nos ponemos en contacto contigo para entender qué necesitas: cómo es la cocina que tienes, qué te falla de ella y cómo te gustaría usarla. Resolvemos todas tus dudas y, solo entonces, decides si contratar el estudio.
Sácale el máximo potencial a tu cocina. Tres pasos desde la primera llamada hasta tener tu proyecto definido, con materiales elegidos y precio cerrado.
El estudio es la parte del proyecto en la que traducimos tu casa y tu manera de vivirla a una distribución concreta.
Puedes contratarlo suelto o como primer paso del proyecto completo.

El proceso
Nos ponemos en contacto contigo para entender qué necesitas: cómo es la cocina que tienes, qué te falla de ella y cómo te gustaría usarla. Resolvemos todas tus dudas y, solo entonces, decides si contratar el estudio.
Si sigues adelante, acordamos una fecha para ver tu cocina, tomar medidas y conocer de primera mano tus gustos. Con las medidas reales sobre la mesa aparecen las cosas que un plano no cuenta: dónde está la luz, por dónde entran las instalaciones y qué se puede mover y qué no.
Después elaboramos el informe. Te sirve para seguir con nosotros o para explicarle a otro proveedor cómo es la cocina que quieres. Sin compromiso.

Entregables
Cuatro entregables concretos, no una idea general de por dónde tirar.
Sin ataduras
No hay letra pequeña. El estudio es tuyo: puedes ejecutarlo con nosotros o llevártelo y montarlo por tu cuenta. Preferimos que decidas con toda la información sobre la mesa antes que firmar sin tenerla clara.
Y si sigues con nosotros, el importe del estudio se descuenta del presupuesto del proyecto.
